Podemos, para no variar, se dispara en su propio pie y usa un estudio que demuestra justo lo contrario de lo que su audiencia comunista quiere oír:
En 2025 se pagaron 28.000 M€ en alquiler; solo el 12% fue a empresas/sociedades. La narrativa de los fondos especuladores se les hunde.
El 44,5% de las rentas las cobran personas físicas con un solo piso, y si sumas quienes tienen 2–3 viviendas, supera el 70%. El mercado está dominado por pequeños caseros, no por «fondos buitre».
El 45% de los ingresos por alquiler se concentra en el 10% de los hogares “más ricos”, pero cuando esos “ricos” son sobre todo gente con una o dos propiedades, menos que Irene y Pablo, basta tener un piso alquilado para entrar en esa categoría estadística: no son millonarios, son pequeños patrimonios.
El 56% de todos los pagos de alquiler en 2025 los realizan inquilinos nacidos en el extranjero: más de la mitad. Con una oferta de vivienda que apenas crece y una demanda disparada por inmigración, la subida de precios se explica por oferta y demanda, no por la codicia de unos pocos fondos.
Conclusión: Si el 70% de los caseros son pequeños propietarios y el 56% de las rentas las pagan extranjeros, el relato contra los grandes propietarios y fondos se desmorona. El «control de precios» y demonización del casero no arreglan nada; solo más construcción, suelo liberalizado y seguridad jurídica pueden aliviar un mercado tensionado por un shock migratorio y una oferta rígida.
Gracias, Podemos, por meter la pata de nuevo.

